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Quinta de Santa Isabel    Inicio  Alojamiento   Exterior   Historia   Contactos

Historia


La Quinta de Santa Isabel está situada en la aldea medieval de Santo Estêvão. Algunas de sus dependencias, hoy apartamentos destinados al turismo rural, constituyeron en el pasado alcazabas de su casi milenario Catillo.


Hay testigos históricos que atestan la existencia de esta población ya en la prehistoria, pero la primera prueba documental data de 12-05-1074, antes de la independencia del Condado Portucalense.


Santo Estêvão y la región de Chaves hicieron parte del dote de D. Teresa, hija de Afonso VI de Casstilla y León, cuando en 1095 se casó con el Conde D. Henrique de Borgonha. La región de Chaves fue tomada por los Moros en 1129 y reconquistada 31 años después, por Rui y Garcia Lopes, dos caballeros de aventura que ofrecieron sus servicios a D. Afonso Henriques, hijo de D. Teresa y del Conde D. Henrique, reconocido como Rey de Portugal por D. Fernando II de León.


En 1169, en la desastrosa jornada de Badajoz, D. Afonso Henriques fue herido y aprisionado. Por su rescate, D. Afonso Henriques tuvo de abandonar todos los hogares y castillos que penosamente había conquistado, excepto el Castelo de Santo Estêvão que se quedó en posesión del Rey de Portugal.


D. Sancho I, hijo de D. Afonso Henriques, celebró en el Castelo de Santo Estêvão, el matrimonio de su hija D. Teresa con D. Afonso IX, Rey de León. En este mismo castillo vivieron, durante muchos años, las otras hijas de D. Sancho I, D. Mafalda e D. Sancha, y su hijo D. Afonso que vino a suceder a su padre en el reno de Portugal como D. Afonso II.


D. Afonso IX, Rey de León, e D. Teresa, nieta de D. Afonso Henriques, se separaron por imposición pontifical. Con todo, D. Afonso tomó el partido de su ex mujer en el litigio que la oponía al Rey de Portugal, D. Afonso II, su hermano. El Castillo de Santo Estêvão, fue tomado como peñor o fianza en ese litigio y permaneció durante 19 años en el poder de los Leoneses. Solo fue restituido a Portugal en 1231, por la convencion establecida por Fernando III de León y D. Sancho II en Sabugal.


Tras su separación de D. Matilde de Bolonha, el hermano de D. Sancho II, D. Afonso, que se convertiría en D. Afonso III de Portugal, casó en segundas nupcias con D. Beatriz, hija ilegitima de Afonso X, Rey de Castilla y León. El encuentro se dio en Braganza en 10 de Maio de 1253, siguiendo después por Santo Estêvão.


D. Afonso III y D. Beatriz se quedarón viviendo en Santo Estêvão. Es de allí que son otorgados y confirmados varios forales. El foral de la Vila de Santo Estêvão fue redactado en 15 de Maio de 1258 y firmado por D. Beatriz y otros testigos importantes, entre los cuales Fernando Fernandes Cogominho, cuyo blasón aun se puede ver en la pared de una de las casas de la Quinta de Santa Isabel, donde por cierto vivió. D. Afonso III encargó Fernando Fernandes Cogominho, su hombre de confianza, de las obras complementarias de la edificación del Castelo de Chaves y posteriormente lo nombró alcalde.


D. Dinis, hijo y sucesor de D. Afonso III, vino a Santo Estêvão esperar su novia, D. Isabel, hija del Rey de Aragón, D. Pedro III. Durmieron en la alcazaba del castillo, en la que estaba incluida una de las casas aun existentes en la Quinta de Santa Isabel. Las virtudes y la bondad la Reina D. Isabel, a quien el pueblo apuntaba intervenciones milagrosas a punto de la cognominar la Reina-Santa, transformaron por completo las actitudes de su real esposo hasta su muerte en 1325.


Otro episodio memorable de la Vila de Santo Estêvão ocurrió en 1380 por ocasión de la visita de D. João, el Mestre de Avis, defensor del Reino y futuro D. João I. Cinco años después, fue acampar con sus huestes en la antigua Vila de Santo Estêvão, se preparando por la osada embestida a Chaves, cuyo alcalde había jurado fidelidad a Castilla. Reza aun la tradición que D. João I acompañado por su fiel ejército, vino, muchos años después, en 1423, pasar la noche de Navidad a la sombra protectora del Castelo de Santo Estêvão.


En la segunda mitad del siglo XVII, en 1666, durante las longas luchas de la Restauración, Santo Estêvão fue ocupada por la tropa del General Pantoja, que fue después batido por Francisco de Távora, general de caballería y conde de Alvor.


Del castillo resta hoy la altanera y casi milenaria torre del homenaje y la torre de la Iglesia que se pueden visitar para recordar el pasado rico en Historia de la aldea medieval de Santo Estêvão donde se insiere la Quinta de Santa Isabel.



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